Titanio vs. acero quirúrgico: qué joyería elegir para tu piercing
Es la pregunta que más nos hacéis antes de perforar: "¿qué más da el material, si total es acero?". Y da bastante más de lo que parece — sobre todo durante las primeras semanas.
Qué es cada material, en corto
El acero quirúrgico (habitualmente 316L) es una aleación que contiene níquel. El titanio de grado implante (ASTM F136) es el mismo material que se usa en prótesis médicas — prácticamente sin níquel y con una biocompatibilidad muy superior.
Por qué importa mientras cicatriza
Un piercing recién hecho es, literalmente, una herida abierta durante semanas. En ese periodo, el cuerpo está mucho más sensible al contacto prolongado con níquel — y esto puede generar irritación incluso en personas que nunca han tenido alergia diagnosticada. El titanio elimina ese riesgo desde el primer día.
¿Y si el piercing ya está curado?
Una vez cicatrizado, un acero de buena calidad puede resultar aceptable para algunas pieles. Aun así, el titanio sigue siendo la opción más segura a largo plazo — por eso es lo único que usamos en el estudio, tanto para perforar como para la primera joyería.